domingo, 26 de octubre de 2014

Análisis en foto de Martín Chambi



 Jinetes Sobre la nieve, Ocongate, Cusco 1934
Placa De Vidrio 10 x 15 cm.


PRE ICONOGRÁICO FORMAL


Formato: Rectangular horizontal, apaisado
Figura/Fondo: 3 figuras principales en forma de personas y animales, una cuarta figura al lado derecho poco definido, esta formas son orgánicas. Manchas negras sucesivas en formas de pequeñas curvas no tan definidas, figura de cruz en la parte superior, este segundo grupo de  figuras son geométricas. hay un fondo que es el cielo.
Color: blanco y negro, poca gama de grises.
Textura: la mayor textura notoria está en la superficie entre las piedras y la nieve, es grotesca y áspera, en la nieve hay un grano regular, un poco suave con sensación a algodón.
Luz: es natural con mayor intensidad en la parte central de la foto. es un contraluz que genera un contraste muy fuerte.  hay poquísimo detalle en los jinetes.
Composición: A rasgos grandes se aprecia una composición en ritmo regular tanto el los jinetes como en las rocas de la superficie que convergen en el punto de fuga que es la cruz. los cuatro jinetes más la cruz están alineados en la diagonal mayor del encuadre, generando dinamismo.
teniendo de fondo al cielo limpio, se genera el horizonte que también está sujeta en la diagonal mayor. es muy notorio el punto de fuga que termina justo en el tercio superior derecho.
Estática o Dinámica: hay bastante dinamismo por la inclinación del horizonte, el ritmo de los jinetes y las piedras y también por el punto de fuga que termina en la cruz
Persepcion: la imagen me produce alegría, una sensación de haber alcanzado una meta, también algo de misterio el los jinetes por estar  de negro en contraluz y su relación con la cruz.


ICONOGRÁFICO 
Martín Chambi Jiménez, un puneño de ascendencia nativa, fue el primero en fotografiar su carrera con un ojo poscolonial. Cuando Martín Chambi llegó a Cuzco, la antigua capital inca, la más rica y espléndida entre las ciudades precolombinas de América, estaba experimentando una ligera recuperación demográfica tras el dramático descenso de la población.
Fue Chambi que tuvo la mayor difusión internacional, y el que nos ha dejado la obra más personal, mágico, profundo y deslumbrante entre todos los fotógrafos peruanos y tal vez de todos los fotógrafos de América Latina.
Las imágenes de Martín Chambi ponen al descubierto la complejidad social de los Andes. Esas imágenes nos sitúan en el corazón de las tierras altas del feudalismo, en las haciendas de los grandes terratenientes, con sus sirvientes y concubinas, en las procesiones coloniales de multitudes contritos y borrachos. Las fotografías de Chambi capturan todo: las bodas, fiestas y comuniones de la bien-hacer; la embriaguez y la pobreza de los pobres junto con los eventos públicos compartidos por ambos. Por eso, seguramente sin pretenderlo, Chambi hizo en efecto el fotógrafo simbólico de su carrera, la transformación de la voz telúrica del hombre andino, su melancolía milenaria, su abandono eterno, su quintaesencia del Perú, humano, dolor Vallejo-como en el verdaderamente universal .



ICONOLÓGICO
A los 43 años de edad, Martín Chambi tomó esta fotografía que muestra el contraste de algunos jinetes que llegan a la cima del nevado Ausangate, con una cruz de piedra como señal del camino, nombrando la ruta Apacheta en una rituales andinos. Chambi viajó de esta manera con en todos sus viajes, con amigos y con el tiempo con su hija Julia. Sus viajes duraban entre 15 a 30 días, por lo general.





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